Significa que su médico (y/u otros profesionales médicos) afirma que el tratamiento es necesario para tratar sus problemas de salud mental o su trastorno por consumo de sustancias.
Una orden judicial o una derivación a un programa de desvío pueden respaldar la determinación de que el tratamiento es médicamente necesario. Sin embargo, los planes de salud pueden seguir aplicando sus propios criterios de necesidad médica y cobertura. Si se deniega la cobertura, usted tiene derecho a solicitar los criterios de necesidad médica utilizados por su aseguradora y a apelar la decisión.